
Comentarios sobre el cuerpo de niños y adolescentes: especialistas explican cómo pueden influir en la imagen corporal
Hablar sobre el cuerpo de otras personas es una práctica habitual en familias, colegios y redes sociales. Frases como “bajaste de peso, te ves increíble” pueden interpretarse como un cumplido, pero especialistas en trastornos de la conducta alimentaria (TCA) advierten que este tipo de expresiones puede reforzar la relación entre delgadez, belleza y aceptación social.
El efecto también puede presentarse cuando los comentarios son negativos. Las críticas sobre cuerpos con mayor peso pueden fortalecer estereotipos y contribuir a una percepción desfavorable de la propia imagen, especialmente en etapas como la adolescencia, cuando la valoración externa puede adquirir mayor importancia.
Pamela Campi, nutricionista y cofundadora de Centro Cadda, explicó que esta problemática aparece en consultas relacionadas con adolescentes.
“En la consulta vemos cada vez más adolescentes, hombres y mujeres, que llegan convencidos de que si suben de peso no van a ser queridos ni aceptados, y que bajar de peso es el camino para lograr esa aceptación. Ese pensamiento no aparece de la nada: se construye a partir de años escuchando comentarios sobre cuerpos, propios y ajenos, en la familia, el colegio y las redes sociales”.
La forma en que los adultos hablan de su propio cuerpo también importa
La construcción de la imagen corporal en niños y adolescentes no depende únicamente de los comentarios que reciben directamente. Los adultos también pueden funcionar como referentes mediante la manera en que hablan de su propio cuerpo frente a hijos, familiares o estudiantes.
Desde Centro Cadda señalan que observar críticas constantes hacia el propio cuerpo puede transmitir la idea de que la apariencia debe ajustarse a determinados estándares.
Macarena Zuleta, psicóloga y cofundadora de Centro Cadda, plantea:
“No se trata solo de cuidar lo que decimos sobre el cuerpo de otros, sino también de cómo hablamos del propio frente a nuestros hijos. Un niño que crece escuchando a su madre o padre criticarse frente al espejo aprende, sin que nadie se lo diga explícitamente, que el cuerpo debe cumplir ciertos estándares para ser válido. Por eso en Cadda insistimos en que el silencio respetuoso sobre los cuerpos, tanto propios como ajenos, es una forma concreta de prevención”.
Redes sociales amplifican los mensajes sobre apariencia
La exposición permanente a redes sociales también forma parte del contexto. Los contenidos que presentan estándares de belleza y representaciones idealizadas del cuerpo pueden coexistir con los mensajes que niños y adolescentes escuchan en sus hogares y entornos educativos.
Por ello, los especialistas recomiendan reducir las conversaciones centradas en el peso, tamaño o forma del cuerpo, tanto cuando buscan criticar como cuando pretenden elogiar. También plantean prestar atención a la manera en que los adultos se refieren a su propia apariencia frente a menores y evitar asociar el valor personal exclusivamente con el aspecto físico.
Fuente: Publimetro. Autor: Sebastian Huerta. Ver noticia original.




